Foto tomada de la Wikipedia |
Otras obras que merece la pena resaltar de su bibliografía son “El hombre ilustrado” de 1951 compuesto por relatos pertenecientes al género fantástico y la atemporal “Fahrenheit 451” que vería la luz dos años más tarde y que es máximo exponente de la literatura distópica. Este subgénero ayuda al autor a hacer una advertencia y una crítica profunda al sistema imperante mediante la exageración y extrapolación de ciertas actitudes y tendencias (mediocridad colectiva que facilita la manipulación por parte de los mandatarios, consumismo, alienación…) que él consideraba equivocadas, lo que resulta en un relato de final apocalíptico. En su versión cinematográfica, situada en una sociedad posterior al año 1990, un bombero, Montag, tiene como misión la quema de libros, ya que, según el gobierno, leer impide ser felices porque llena de angustia; al leer, los hombres comienzan a pensar, analizan y cuestionan su vida y la realidad que los rodea. Y el objetivo del gobierno es impedir que los ciudadanos tengan acceso a los libros, pues vela para que los ciudadanos sean felices, no cuestionen sus acciones y rindan en sus labores.
Bradbury cultivó otros géneros como el dramático con títulos como “El maravilloso traje de color vainilla” de 1972 y “Columna de fuego y otra obras para hoy, mañana y después de mañana” en 1975; así como obras de no ficción donde podemos destacar la reciente “Bradbury habla” del año 2008. También es el guionista de la película "Moby Dick", la adaptación cinematográfica de la novela de H. Melville realizada por John Huston en 1956.
En la Biblioteca y Archivo de la UAM puedes encontrar algunas de las obras de este autor consultando el catálogo; y la Biblioteca Politécnica tiene entre sus fondos la adaptación al cine de Francois Truffaut de su relato Fahrenheit 451.
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