
La primera edición de este tratado apareció en el año 1949, y desde hace 67 años, prácticamente cada área de la medicina ha evolucionado de manera sustancial y han surgido nuevas especialidades médicas. Se han conservado los objetivos fundamentales de Harrison, pero las últimas ediciones han sido adaptadas a las diferentes necesidades de los lectores del libro y la diversidad de métodos y formatos en los cuales se consigue ahora la información.
Tinsley Randolph Harrison (1900 – 1978), editor de las primeras ediciones del tratado, fue un médico especializado en cardiología y pato fisiología de enfermedades cardiovasculares. Así describía en 1950 el ejercicio de la medicina, en el primer capítulo de su hoy famoso tratado de medicina interna:
“No cabe mayor suerte, responsabilidad u obligación en el destino del hombre que convertirse en médico. Tiene que poseer conocimiento científico, habilidades técnicas y comprensión humana para atender a los que sufren. Si esas cualidades las administra con coraje, humildad y sabiduría, prestará un servicio único a sus semejantes y formará dentro de sí mismo un carácter firme. Del médico siempre se esperan conocimiento, tacto, buen hacer, simpatía y comprensión, porque el paciente no sólo es un conjunto de síntomas, signos, funciones alteradas, órganos dañados y emociones trastornadas. Es un ser humano que busca curación, ayuda, alivio y confianza. El médico no ha de pedir más a su destino, pero tampoco ha de contentarse con menos.”
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