lunes, 7 de noviembre de 2016

Publicado el lunes, noviembre 07, 2016 por con 0 comentarios

Menos paro, ¿mejor empleo?


La pasada semana el INE publicó la última Encuesta de Población Activa (EPA), que muestra los datos del empleo en España.

Se pueden comprobar dos tendencias generales en los años más recientes, que muestran una evolución descendente de la tasa de desempleo, marcada por la moderada recuperación tras la grave crisis, acompañada de un aumento en la proporción de contratos temporales sobre el total de contratos laborales en vigor.

Esta tendencia es la inversa al periodo previo, el lustro 2008-2013, cuando la grave pérdida de puestos de empleo implicó una drástica subida de la tasa de paro, a la vez que la tasa de temporalidad (contratos temporales/ total contratos) se reducía.

La causa de que en los tiempos de pérdida de empleo la temporalidad se reduzca es que el empleo temporal es de menor calidad, y, por tanto, cuando a los empleadores, principalmente empresas y sector público, les es necesario prescindir de trabajadores, resulta más rentable despedir a los trabajadores temporales.

Desde 2014, la situación económica va mejorando sensiblemente, con lo que comienza a reducirse el desempleo, a la vez que se recupera la tasa de temporalidad, ya que la recuperación económica aún es demasiado débil para crear empleo estable y de calidad.

 *Dato medio de los tres primeros trimestres

En este primer gráfico, es posible apreciar cómo entre 2006 y 2013, durante lo peor de la crisis, se pierde un gran número de puestos de empleo, siendo los temporales los que más se reducen. Después, la recuperación viene igualmente de la mano del aumento de éstos.

Todo ello permite deducir dos cosas:
• Los datos de empleo indefinido son mucho más estables, siendo moderada (en relación a los temporales) su pérdida en tiempos de crisis y su aumento en épocas de bonanza.
• La evolución en el tiempo de la tasa de temporalidad es, grosso modo, inversamente proporcional a la de la tasa de desempleo, como se puede apreciar claramente en el siguiente gráfico:

*Dato medio de los tres primeros trimestres

Desequilibrios regionales

Asimismo, los datos de empleo en España presentan unos acusados desequilibrios entre las distintas comunidades autónomas.
Aquellas con una economía más débil, con mayor dependencia de sectores de bajo valor añadido (caso de Andalucía o Extremadura), cuentan con una tasa de desempleo mucho más alta que la media española y que otras comunidades más prósperas, como Madrid o Navarra.

*Dato medio tres primeros trimestres

De este gráfico se desprende, además, que la crisis ha afectado con mayor dureza a estas regiones en peor situación, lo que ha ahondado los desequilibrios.

Además, se puede apreciar en esta última EPA que estas desigualdades geográficas no son sólo cuantitativas, sino también cualitativas, ya que en las regiones más desfavorecidas el empleo es de calidad inferior, con temporalidad también superior a la media.

*Dato medio tres primeros trimestres

Así pues, se concluye que, tras el grave empeoramiento de la tasa de desempleo en los primeros años de la crisis, a día de hoy vivimos una fase de recuperación, que sin embargo avanza a un ritmo más lento que el de la subida previa.

Además, el empleo que se está creando es de baja calidad, con el avance de los contratos temporales. Todo ello se acompaña de unas grandes desigualdades entre las distintas regiones de España

NOTA: Todos los datos estadísticos que se ofrecen en este artículo tienen como fuente la página web del INE (Instituto Nacional de Estadística), para realizar un análisis similar a nivel europeo o mundial, las bases de datos más indicadas serían Euromonitor, Eurostat o Banco Mundial.

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