miércoles, 3 de febrero de 2021

Publicado el 2/03/2021 11:00:00 a. m. por con 0 comentarios

Palabras filmadas (41): La mujer del teniente francés (The French Lieutenant's Woman, 1981)


La mujer del teniente francés es una novela de John Fowles (Leigh-on-Sea, Essex, 31 de marzo de 1926 - Lyme Regis, Dorset, 5 de noviembre de 2005), uno de los escritores británicos más importantes del siglo XX, aunque su nombre no sea tan conocido como el de otros a pesar de sus numerosos méritos. Publicada en 1969, es una de sus obras más conocidas junto con El coleccionista (The Collector, 1963). Ambas fueron llevadas al cine lo mismo que alguna otra de sus novelas, aunque éstas últimas con menos éxito. 

La mujer del teniente francés ha sido siempre muy apreciada por la crítica literaria, ya que supone un ejercicio virtuoso de cómo narrar una historia sin quedarse sólo en eso, ya que Fowles toma prestada la estructura de la novela victoriana para, al mismo tiempo que parece imitarla, transformarla en algo totalmente distinto, haciendo un formidable ejercicio de metaliteratura o metaficción. El omnisciente narrador típico de esa clase de literatura es aquí, a la vez, crítico de la misma y divulgador del momento histórico. Es decir, que mientras describe escenas y personajes, los critica, explica su propio punto de vista sobre lo que está pasando y, además, aclara pormenores y detalles para que el lector entienda la época, la sociedad y las costumbres de la Inglaterra del XIX. Y no sólo eso, sino que, incluso, le ofrecerá la oportunidad de escoger el final de la narración que le parezca más apropiado, el más romántico o el más realista.

Debido a lo especial de esta novela, durante mucho tiempo se tuvo por imposible su adaptación al cine. Por fin, en 1981, se da el paso con el director Karel Reisz al frente de la empresa y guion del dramaturgo Harold Pinter. 

Para adaptar a la pantalla la complejidad del relato, Pinter decide construir un argumento del género cine dentro del cine, de forma que se simultanean y contraponen la relación romántica de los protagonistas decimonónicos de la novela con la de los actores que los interpretan en una película que se está rodando en el momento presente.

Ambientada en la Bahía de Lyme (Dorset, Inglaterra, 1867), el argumento de La mujer del teniente francés gira en torno a la relación que se establece entre Sarah Woodroof (Meryl Streep) y Charles Smithson (Jeremy Irons), un joven de buena familia aficionado a la Paleontología, una ciencia muy de moda en la época. 

Charles está en Lyme porque ha ido a visitar a Ernestina Freeman (Lynsey Baxter), su prometida, una joven de su misma clase social y que cumple al pie de la letra con el ideal de belleza y comportamiento femenino de la época. Dando un paseo por la bahía en un día tormentoso, Charles y Ernestina ven en la punta del malecón (el famoso The Cove) a una joven de espaldas a ellos que parece desafiar a las fuerzas de la naturaleza. Temiendo por su integridad, Charles acude corriendo en su ayuda. Cuando llega a la altura de la mujer, que va vestida de negro y envuelta en una capa, ella se vuelve y le deja ver su rostro lleno de melancolía y sufrimiento enmarcado por una cabellera rojo fuego que inmediatamente recuerda a una pintura prerrafaelita.  

Es tal el impacto que sufre Charles que, debido a la irresistible fascinación que a partir de entonces sentirá por esta joven, Sarah Woodroof, más conocida en el pueblo peyorativamente como “la mujer del teniente francés”, “tragedia” o incluso “la ramera del francés” debido a que fue seducida por un marino de esta nacionalidad y luego abandonada (por eso pasa los días esperando su vuelta en el malecón), dará un vuelco radical a su vida exponiéndose a la ruina moral y la deshonra con tal de conseguir su amor. 

Al mismo tiempo, se nos muestra cómo se rueda la película y la aventura amorosa entre los actores protagonistas, Sarah/Anna (Meryl Streep) y Charles/Mike (Jeremy Irons), como una forma de contraponer las dos épocas con sus propios convencionalismos que, de una forma u otra, acechan a los amantes acercándose al espíritu transgresor de la novela. También, como en el original literario, se nos muestran dos finales opuestos. 

Bajo la impecable dirección de Karel Reisz, el resultado de todo este tour de force es una excelente película, obra maestra del cine, que tuvo gran repercusión cuando se estrenó. El guion pasa de una época a otra de forma totalmente natural, sin estridencias, apoyándose en la magnífica pareja protagonista, que en esos momentos estaba empezando a afianzarse en el estrellato, así como en una excelente fotografía y una maravillosa banda sonora llena de melancolía y romanticismo.

Meryl Streep está perfecta en su doble papel, lleno de dificultades, que solventa sin pestañear. Tanto Sarah Woodfroof como Anna son personajes muy complicados, llenos de matices, no tan lejanos entre ellos como cabría esperarse, pues ambas buscan afianzar su personalidad y preservar su libertad sobre la pasión amorosa. 

Jeremy Irons no le queda detrás, interpretando a un Charles Smithson/Mike, ambos caracteres impresionables, sensibles y apasionados, que a toda costa quieren poseer a su amada a pesar de que intente escurrírsele entre los dedos. 

La película obtuvo numerosos premios y nominaciones, entre ellos a cinco óscar (mejor actriz principal, montaje, vestuario, guion adaptado y dirección artística), César, Globos de Oro y Bafta. 

Imagen: Filmaffinity
Tráiler: IMDb

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